El Ecomuseo Farinera de Castelló d'Empúries inicia las obras de renovación de su museografía
El Ecomuseo Farinera de Castelló d'Empúries inicia este mes de enero la primera fase de las obras de renovación integral de su museografía, un proyecto que permitirá actualizar el discurso museológico y adaptar el equipamiento a los retos culturales, sociales y ambientales del presente.
Situado en una antigua harinera que funcionó entre los siglos XIX y XX, el Ecomuseo Farinera es un equipamiento singular dedicado a la preservación y difusión del patrimonio industrial y natural del Alt Empordà. El edificio, adquirido por el Ayuntamiento de Castelló d'Empúries en 1995, abrió sus puertas al público en 1998 e inauguró el espacio expositivo actual el 24 de julio de 2004. Desde entonces, el museo ha mantenido la misma museografía durante más de veinte años.
En esta fase primera, las obras conllevan el traslado temporal de parte de las piezas de la colección permanente de la zona de fábrica, algo excepcional que no se producía desde hace veinte años y que garantiza la correcta conservación de los elementos patrimoniales durante el proceso de intervención.
Hacia un museo del siglo XXI, con un nuevo discurso: alimentación, patrimonio industrial y sociedad
El nuevo relato museográfico sitúa en el centro el trinomio trigo-harina-pan como hilo conductor de un discurso que conecta patrimonio industrial, alimentación, sostenibilidad y territorio. A partir de este eje, el museo propone una lectura contemporánea de la harinera y del Rec del Molí —un canal de origen medieval— como elementos clave para entender la relación entre innovación tecnológica, entorno natural y transformación social.
El discurso expositivo se estructurará en cinco grandes bloques -sociedad, proceso productivo, agua y energía, territorio y alimentación- y dos ejes transversales: innovación tecnológica y sostenibilidad. La propuesta hace hincapié en las experiencias y vivencias asociadas a los objetos ya la maquinaria original de finales del siglo XIX, y establece vínculos entre pasado, presente y futuro.
La alimentación se convertirá en uno de los grandes ejes conceptuales del nuevo museo. El trigo, base alimenticia de muchas sociedades desde hace 10.000 años, cuando se pasó de la recolección de plantas silvestres en la agricultura, permite abordar cuestiones de alcance universal y de actualidad, como los modelos productivos, la soberanía alimentaria, la sostenibilidad o los hábitos de consumo. El nuevo Ecomuseo Farinera quiere interpelar directamente al visitante y ofrecer un nuevo discurso que conecte con su vida cotidiana.
Con esta renovación, el Ecomuseo Farinera da un paso adelante para convertirse en un museo más social, accesible e inclusivo, que mantiene su dimensión local pero se proyecta como referente en el ámbito de la alimentación y del patrimonio industrial. El proyecto permite avanzar hacia un modelo museístico que fomenta la participación, el pensamiento crítico y la implicación ciudadana.
Proyecto financiado con Next Generation: uno de los pocos en Cataluña
La renovación museográfica cuenta con el soporte de los fondos europeos Next Generation EU, en el marco del Programa de mejora de la competitividad y dinamización del patrimonio histórico con uso turístico, impulsado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Según los datos oficiales de la resolución de las ayudas, 11 proyectos de ayuntamientos catalanes fueron seleccionados en esta convocatoria altamente competitiva, en un total de 92 proyectos aprobados a nivel estatal. Castelló d'Empúries recibió dos de los proyectos otorgados en la demarcación de Girona.
Esta inversión permitirá reforzar la competitividad cultural y turística del patrimonio histórico del municipio, mejorar la experiencia de visita y conectar de forma más directa con los intereses y necesidades de la ciudadanía.
El Ecomuseo Farinera de Castelló d'Empúries inicia el Plan de Comunicación de la renovación museográfica
El Plan de Comunicación responde a la necesidad de acompañar y proyectar la renovación...