EXPOSICIONES TEMPORALES

TIERRA DE AGUA, VIENTO Y CEREALES. Los molinos harineros del Alt Empordà .

 

Fue en época medieval cuando tuvieron un gran desarrollo los molinos harineros, que funcionaban principalmente con energía hidráulica, aunque también eólica. Allí por donde pasaba una pequeña corriente se construía un molino que permitía a su entorno obtener la harina básica para su alimentación. El territorio fue llenándose de estas pequeñas preindustrias y el Alt Empordà no fue ninguna excepción. 

Históricamente la propiedad de los molinos harineros ha estado impregnada de poder y su función ha ido más allá de la propiamente productiva. Esparcidos por el territorio, tuvieron una gran transcendencia en la evolución social y económica de diversas generaciones.

La exposición gira alrededor de estos ingenios de tradición medieval que han llegado hasta nuestros días siendo protagonistas de un paisaje, testimonios de una historia y compañeros de muchas vidas.

Curiosidades de la exposición

A lo largo de la exposición existen diversas aplicaciones, un audiovisual que os permitirá conocer el testimonio de Quim del Molí, quien nació y vivió en el molino de la Cadamont de Sant Llorenç de la Muga, y una aplicación  informática que permite realizar un vuelo virtual sobre el territorio siguiendo cuatro rutas marcadas: Ruta del viento, Ruta del río Muga (I), Ruta del río Muga II (El Manol y la Riera d’Àlguema) y la Ruta del río Fluvià, donde hay georeferenciados unos 67 molinos harineros del Alt Empordà, de los cuales existe una ficha explicativa, las imágenes de que disponemos y la bibliografía consultable. Estas rutas también se han editado en soporte papel para impulsar un recorrido por el territorio, y que se vayan descubriendo estos centros productivos contextualizados en su época y su territorio.

Finalmente, la exposición os presenta varios objetos; entre ellos, las herramientas que se empleaban en el molino de la Cademont para hacer harina, las muelas de la antigua harinera “San Salvador” de Figueres, un molino de cilindros marca Averly de Zaragoza y una maqueta accionable de un molino harinero, realizada por Andreu Valls.